Materializando una promesa de campaña, el gobierno del presidente Gustavo Petro ha derogado el decreto sobre el porte de la dosis personal en Colombia

Acatando decisiones de la Altas Cortes colombianas que mediante la sentencia C-221 de 1994 el honorable Magistrado Ponente Carlos Gaviria, expone las razones por las cuales las personas que consumen drogas no deben ser vistos como delincuentes, sino más bien como dependientes a una sustancia y que es una conducta que solo afecta a la persona que lo hace, en conclusión bajo serios y contundentes argumentos, despenaliza el consumo de la dosis personal. Por su parte la honorable Corte Suprema de Justicia Sala Penal, mediante Sentencia SP- 29402016 (41760), Mar. 09/16, M.P. Eugenio Fernández Carlier) absolvió a un soldado quien había sido condenado por tener en su poder 50.2 gramos de marihuana. Manifestaciones jurídicas vinculantes del Estado Colombiano, por medio del poder judicial a sus administrados.

 

Teniendo en cuenta estos antecedentes jurídicos, el presidente Gustavo Petro tomo la decisión en dejar sin efectos jurídicos, un decreto expedido por el gobierno anterior, mediante el cual, facultaba a la Policía Nacional para incautar la droga obtenida en requisas e imponer multas cuantiosas a las personas sorprendidas con la dosis personal en su poder. Esta decisión ha generado una ola de controversia y ha dividido a la nación. Mientras algunos ven esto como un paso hacia el respeto por el otro y la reducción de la violencia relacionada con las drogas por parte de la Policía, otros temen que pueda llevar a un aumento en el uso de drogas.

 

Este debate también tiene sus raíces en la política exterior, específicamente en la ‘guerra contra las drogas’ iniciada por el presidente estadounidense Richard Nixon en 1971Esta política, que ha costado miles de millones de dólares y ha llevado a la encarcelación de innumerables personas, ha sido ampliamente criticada como una 'guerra perdida’. A pesar de los esfuerzos por combatir el tráfico de drogas, la adicción y la violencia relacionada con las drogas siguen siendo problemas importantes tanto en Estados Unidos como en Colombia345.

 

 

Entre los críticos más destacados se encuentra el ex presidente Iván Duque, quien ha criticado abiertamente la decisión, argumentando que podría tener consecuencias negativas para la sociedad colombiana. Su postura refleja la de algunos colombianos que están preocupados por el impacto potencial de esta derogación, sin tener en cuenta, la evidencia científica y los cambios a nivel mundial con respecto al tabú que genera el consumo de drogas. Es tan grande este paradigma en el país, que esta semana se “cayo” el debate para legalizar el uso recreativo de la marihuana en Colombia. Un hecho que solo favorece a los grupos alzados en armas ¿Por qué? Porque al legalizar el cannabis, su precio baja al tener cientos o miles de proveedores, sube la oferta, por lo pronto el poder de las drogas sigue en los grupos armados. En un escenario de legalización el Estado cobraría impuestos y regularía la calidad del producto, como sucede con el alcohol, los cigarrillos o cualquier producto legal de consumo humano.
 

Es importante considerar los beneficios potenciales del cannabis, especialmente a nivel medicinal. Varios estudios científicos, incluyendo los realizados por la Universidad Católica del Maule, la Universidad de Nueva York, y la Universidad de Tel Aviv, han demostrado que el cannabis puede tener efectos terapéuticos significativos. Estos incluyen el alivio del dolor crónico, la reducción de las convulsiones en pacientes con epilepsia, y la mejora de la salud ósea.

 

Por su parte, el presidente Petro se mantiene firme en su decisión, argumentando que es un paso necesario para abordar el problema de las drogas en Colombia de una manera más humana y efectiva. Cumpliendo con una promesa de campaña a los miles de jóvenes que salieron a marchar en el paro de 2021 en contra de los abusos de la policía Nacional, en casos de dosis personal y muchos más y la falta de medidas del gobierno de Iván Duque.

 

El debate continúa mientras Colombia se adentra en un territorio desconocido. Solo el tiempo dirá cuál será el verdadero impacto de esta decisión. Es importante resaltar que las multas que se les imponía a los infractores (Mayormente jóvenes y sin recursos para cancelar la deuda) los imposibilitaba de acceder a instituciones educativas como el SENA o universidades públicas, así como acceder a contratos con el Estado colombiano, una situación compleja para miles de afectados.

En conclusión, el debate sobre la política de drogas en Colombia es complejo y multifacético, involucrando tanto la historia jurídica del país como las políticas internacionales, la política y las investigaciones científicas actuales. A medida que Colombia avanza, es crucial que estas conversaciones continúen, con el objetivo de desarrollar políticas que sean justas, efectivas y basadas en evidencia."

 

 

Fuente: Trabajo de campo Voces Regionales WEB.

Miércoles, 13 de diciembre de 2023.